sábado, 27 de julio de 2013

¿ Podría pedir una cerveza desde la Luna ?



Pues…. técnicamente, sí. 

En el caso de que estuviera en la Luna y le apeteciera una cerveza, con la disposición  de los satélites de comunicaciones en  las órbitas adecuadas, usted podría contactar con un bar cualquiera en  la Tierra y pedir una cerveza de su marca preferida. Después no tendría más que sentarse a esperar. Una nave se encargaría de transportar la  cerveza y orbitando en la Luna se la harían llegar con la ayuda de un módulo lunar e incluso se podría estudiar la cosa para que la botella presentara una temperatura a su gusto. La única pega es que usted tendría que disponer de no menos de 190.000 millones de € para pagar la cerveza. 

Este ejemplo nos marca una situación que es técnicamente posible y económicamente inviable.

En el momento actual y en la Tierra nos encontramos ante un debate energético. Se habla de un pico del petróleo. No porque vaya a agotarse totalmente, sino porque algunas extracciones empiezan a ser económicamente inviables. Para medir esta dificultad se emplea la llamada tasa de retorno energético (TRE).
 
Así la TRE relaciona, cuando buscamos una determinada energía, cuanta tenemos que gastar para obtenerla. 

En los primeros campos de petróleo en Texas hacia 1930, el petróleo era de muy buena calidad y estaba en bolsas muy cerca de la superficie. La TRE era mayor a 100. Un negocio redondo y un petróleo barato. A medida que se agotaron las bolsas superficiales hubo que  perforar cada vez más profundo e incluso en el fondo marino. Para obtener ese petróleo cada vez había que gastar más energía y el petróleo resultaba más caro. En 1970 la TRE era de 23. En la actualidad es de 8 y  bajando.

El futuro es cambio y asumimos que, al igual que el petróleo se encarece, no habrá una única fuente de energía que lo sustituya. Es por ello, que debemos acostumbrarnos a obtener la energía mediante procedimientos diversos y muy diferenciados.

La última propuesta de generación de energía corresponde a las llamadas renovables y dentro de éstas, la eólica ha tenido una rápida expansión. Con los primeros aerogeneradores y considerando la fabricación, transporte, instalación y mantenimiento durante su vida útil, la TRE era de 5. Sin embargo, los aerogeneradores más grandes y de última generación,  presentan TRE de 35. En la actualidad se consideran un valor  medio de TRE de 18, considerando los diferentes tipos de aerogeneradores.

La última propuesta desde el sector de los hidrocarburos y que nos afecta directamente es la obtención de gas de esquisto mediante técnicas de fracking. Esta técnica se ha hecho popular por su carácter invasivo sobre el medio y sus efectos contaminantes. Las principales críticas se relacionan con construcción de pozos inseguros para evitar contaminación de acuíferos con  metano, generación de aguas residuales tóxicas de difícil tratamiento, contaminación ambiental,  consumo indiscriminado de agua desde ríos y acuíferos, profunda transformación del paisaje, etc..

En un  primer momento, estos puntos fueron negados por las empresas, los estudios científicos lo corroboraron y ahora esas empresas proponen vagamente incrementar las medidas de seguridad. 

Pero la pregunta es ¿ con un técnica que tiene un TRE entre 2 y 3, hasta donde pueden aumentar los gastos en seguridad para que no sea técnicamente posible y económicamente inviable ?


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