viernes, 30 de agosto de 2013

¿Agua ó gas?





Si tuvieses que elegir, ¿con qué te quedarías?. Bueno, esperemos que no te vieras obligado a tener que hacerlo. Sin embargo, es lo que está pasando en un pueblo de Texas, en Barnhart. 

En E.E.U.U., no se tiene por buen gestor al Estado y por eso no coincide con Europa en lo que tiene que ser público y lo que tiene que ser privado. Así, cuando las empresas de fracking llegaron a Barnhart comenzaron a alquilar terrenos y derechos de agua a los propietarios de tierras, ya que el agua que hay debajo del suelo es propiedad de cada uno. Después de que la empresa haya abierto 104 pozos para captar agua, se han quedado sin ella. Abres el grifo de casa y te puedes entretener escuchando el aire, porque agua, ni una gota. La empresa ya está pensado en comprar agua en un pueblo de al lado. Así, un contratista local piensa que se podría vender agua por valor de 36.000 $ mensuales. Los habitantes de Barnhart están sacrificando el ganado al que no pueden dan de beber, viendo como se secan los árboles del jardín y ahorrando en duchas.

La  Comisión de Medio Ambiente de Texas calcula que antes de final de año se quedarán en la misma situación otras 30 localidades y unos 15 millones de personas sufrirán algún tipo de restricción en el consumo de agua. Y es que para algún climatólogo de la universidad de Texas, además de la sequía y las olas de calor de siempre, el cambio climático y el fracking han sido las gotas que han venido a secar el vaso.

En España, agua tampoco sobra. No hay más que fijarse en el número de embalses existentes y en el lío que nos traemos con los trasvases. Afortunadamente la propiedad del agua es pública y así nos ahorramos en tentaciones. Pero las gestión depende de personas y en España nos estamos acostumbrando peligrosamente a gestores que muestran grandes negligencias con lo público y exitosos aciertos con lo propio. 

No perdamos de vista el tema del agua.

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