lunes, 3 de noviembre de 2014

Ministro Soria busca el empujón definitivo al fracking con un PP amenazado con la fractura electoral.








El ejecutivo de Mariano Rajoy parece seguir la estrategia de la coalición del  conservador Cameron en la introducción del fracking en el territorio nacional. Así, según noticias en prensa el ministro Soria estaría dispuesto a realizar modificaciones en la ley de Hidrocarburos, antes de finales de 2014, para evitar las expropiaciones de suelo, que podrían retrasar el proceso, y contemplar como “accionistas” a los propietarios afectados por la fractura hidráulica.

Sin embargo, existen puntos sin aclarar que podrían convertirse en diferencias notorias respecto al modelo británico. En Reino Unido, el propietario de tierras tiene derechos sobre el subsuelo y en España no. Cameron y sus ministros están tratando de disminuir esos derechos mediante una nueva ley que ha encontrado una oposición frontal del público británico y es objeto de una campaña de Greenpeace.

El ejecutivo británico contempla la posibilidad de recompensar económicamente a las comunidades afectadas, siempre de forma colectiva, aunque una empresa Ilineos parece decidida a recompensar a los propietarios afectados con un porcentaje de los beneficios de la extracción. Esta afectación contempla la perforación horizontal en el subsuelo, ya que para realizar el pozo vertical la compañía negociaría de forma privada con el propietario del suelo.

Así, pudiera ser que con la reforma en la ley de Hidrocarburos, el ministro Soria buscaría el acceso fácil y rápido al pozo vertical y por tanto a los sondeos, ya que no se contemplaría ningún tipo de beneficio para los propietarios afectados en el subsuelo con los pozos horizontales. Hasta ahora, las compañías se vienen encontrando con la oposición de las poblaciones para acceder a propiedades y poder realizar el pozo vertical.

Resulta llamativo el interés del ejecutivo de Rajoy por la fractura hidráulica que parecería, por boca del ministro Soria, exagerar las ventajas energéticas de la técnica, la IAE calcula unas reservas recuperables muy discretas para España, y presentar oídos sordos a cualquiera de los efectos nocivos de la técnica, incluso para la salud de las personas, ampliamente documentados en el campo científico. 

Es de suponer que estemos ante un gobierno del PP, que las encuestas lo desmoronan electoralmente en la actualidad, que quiera hacer uso de su mayoría absoluta para conseguir que el fracking vea la luz en España aún coincidiendo con su desaparición del gobierno en la próxima legislatura.




Para acceder a más información, 

Buscar en prensa española (palabras clave: suelo, accionista, fracking)



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